domingo, 26 de junio de 2011

IMPUESTOS

IMPUESTOS
Cualquier turista que visite Estocolmo, Malmö, Upsala o Goteburgo, se quedará sorprendido de la extraordinaria limpieza de las calles, de señaletica de primer orden, de una educación y salud públicas, envidiadas por todo el planeta, amén de un pueblo muy educado, que no escupe, ni bota basura y que recoge inmediatamente los excrementos  de sus animales.
Panorama parecido se encuentra en toda Escandinavia y en el mundo germano.
Y se debe a que esos pueblos lograron acuerdos nacionales respecto del pago de impuestos, pues entendieron que el estado de bienestar es posible si todos los ciudadanos con gran madurez, y civismo pagan los impuestos a tiempo y la tasa acordada: el 40% de los ingresos familiares.
90 años ya que el mundo escandinavo se han constituido en ejemplo para los demás; desgraciadamente, la humanidad se divide en grandes sectores de vivos y bobos, y no se aprende de la experiencia de los demás.
El pueblo español, paga una tasa del 16%, sus empresarios procuran exenciones, y claro, España es una firme candidata a caer en las fauces del FMI; cosa parecida ocurre en Portugal, que ya cayó en las garras de la bestia financiera.
La tragedia griega se fundamenta en el hecho de que su clase empresarial, ha obtenido durante 50 años la exención del pago de impuestos, ningún Estado puede sobrevivir a semejante barbaridad.
Los empresarios franceses, se “ubican virtualmente” en Bélgica, Suiza, Mónaco y otros lugares, para evadir el pago de impuestos.
Si la Comunidad europea desaparece, así como el euro, se deberá en buena medida a la ausencia de una política fiscal comunitaria.
En EE.UU. El servicio de rentas, tiene capacidad de enviar a la cárcel a las personas que no cumplen con el pago de impuestos hasta determinada fecha. La tasa impositiva varía, según el estado y va desde el 0% al 9%. Un desorden total.
En Ecuador, la tasa de impuestos está en alrededor de 15%, pero, como en todas partes se cuecen habas, aquí las queman: muchos profesionales, atienden a domicilio, o en su casa, de modo que se hace difícil, rastrearlos; los ricos, tienen nexos directos, sobre todo con el viejo poder y se eximen del  pago correspondiente.
Es cierto que el sistema capitalista se instaura muy tarde en Ecuador, recién hacia 1927, es cierto también que ninguna ideología ha hecho carne entre nuestro pueblo y menos aún entre la mal llamada “clase dirigente” de modo que un populismo irresponsable ha sido la “guía” política de nuestro país.
Es necesario recalcar que ningún presidente ganó elecciones con un programa, fue Jaime Roldos, quien se acercó a esa meta presentando los 21 puntos programáticos y hay la sospecha de que lo asesinaron por sus propuestas que afectaban a un grupo de eternos intocables.
“dejar hacer, dejar pasar” fue la propuesta fisiócrata, a mediados del siglo 18, intentando minimizar a toda costa el rol del Estado, en cuanto a la vida económica de un país cualquiera, el estado debía cumplir con solo tres tareas: salud, educación y obra pública.
Los neoliberales del siglo 21, se tomaron aquel postulado y lo convirtieron en el eje de su “política”, las consecuencias están a la vista:   desregulación de la economía, mayor poder a los bancos, legitimación de los delincuentes en el poder del Estado, traslado masivo  de empresas americanas, europeas y japonesas hacia China, el efecto final fue devastador: desempleo mundial, caída del salario, caída  de la demanda y cierre de millones de empresas.
Las universidades han sido castradas en cuanto pensamiento crítico, en cuanto propuestas, en cuanto formación de pensadores.
Si los capitalistas creen poder continuar viviendo el modo de producción capitalista, deberán fortalecer al aparato del Estado, someterse a las políticas económicas de aquel, de no hacerlo, corremos el riesgo de ir a una revolución cruenta y sangrienta, en la que no faltará un José Fouché, quien cortó el aristocrático cuello de miles de nobles.
O ellos o nosotros.
Guerra avisada, no mata gente, dice un antiguo adagio, recientemente, el periódico de la ultraderecha norteamericana “The Wall Street Journal” señalaba en primera página: “o pagamos todos impuestos o  vamos a la revolución”. *
*ver articulo en esta misma página web.